Felito es el regidor que se ha mostrado “canchanchán” del alcalde, como él mismo se cataloga: “mi amigo y hermano”. Por eso nunca le ha requerido explicaciones, ni cumplido su rol de fiscalizador y hace rato que no se le nota como una voz que denuncie los desastres de la zona donde hace política.
Ahora el regidor está alarmado por las “deserciones” o alejamientos de quienes antes eran igual de canchanchanes, aduladores y apoyadores: Jesús Colón, la diputada Anny Mambrú y su esposo, quien comanda la siempre abusadora Policía Municipal, esa que constantemente veja al ciudadano violando las leyes de la República y que tampoco Felito a requerido.
Es curioso cómo de pronto Felito no se dio cuenta de que el alcalde posee un perfil mesiánico. Eso lleva a creer que sus “amigos” no son realmente amigos y que su entorno no es un equipo, sino un círculo donde todas las decisiones son personales. No existe equipo
El regidor debió alarmarse cuando se enteró de que la Biblia del Monumento se la robaron dos veces y, más aún, cuando se usurpó la creación colocando el nombre del alcalde. Debió alarmarse al enterarse de que la histórica Cruz de Mendoza “desaparecía” y era sustituida por un disparate de 3.4 millones que él debió fiscalizar. Debió sorprenderse cuando el siempre canchanchán y adulador gobernador del Faro a Colón —a quien el alcalde “nunca tuvo como asistente”, porque él es “batuta y constitución”— fue vapuleado, vejado y expulsado del entorno del “pastor”, a pesar de haber sido responsable de la juventud en las campañas.
Felito debió asombrarse al menos tres veces por semana cada vez que veía uno de esos adefesios llamados furgones y contenedores que llenan la ciudad de ratas y lixiviados. Pero ahora lo que le sorprende es que de pronto al alcalde se le van todos del lado, y cree que este le hará un poco de caso cuando suba al cuarto piso.
Un amigo siempre me aclara que los manzanos no paren peras.
Felito será “canchanchán” del alcalde mientras este Dios sea alcalde… es seguro, el proximo en «irse» por vejado, vapuleado… no crees que tu barba el diferente a los que ya vieron las de ellos arder







